En el principio existió un bajo. Y era un fender, probablemente un precision, pero pudo haber sido un jazz bass – nadie lo sabe. De cualquier modo, era muy viejo… definitivamente pre-C.B.S.
Y dios lo miro y vio que era bueno. Vio que de hecho era demasiado bueno, y no podía ser mejorado en lo absoluto (aunque el hombre después lo intentaría). Y así lo dejó existir y creó al hombre para que tocara el bajo.
Y entonces el hombre miro el bajo, el cual era de un hermoso color rojo ocaso, y lo amó. Tocó la cuarta cuerda y la nota vibró a través de toda la tierra y reverberó a través del firmamento (fue así como se creó el reverb). Y era bueno. Y dios escuchó que era bueno y sonrió por su trabajo.
Después, con el transcurso del tiempo, el hombre empezó a slapear en el bajo. Y entonces fue funky.
Y dios escucho ésta funkines y dijo “sigue hombre, sigue”. Y fue bueno.
Y pasó más tiempo, y, teniendo poco que hacer, el hombre siguió practicando con el bajo. Y se hizo más y más rápido hasta que las notas se deslizaban como una brisa a través del cielo.
Y dios escuchó este sonido que era algo parecido al viento, el cual había creado un poco antes. También sonaba como los muebles, los cuales todavía no había creado, y dios no se vio muy contento con ello. Y le dijo al hombre “no hagas eso!”
El hombre escuchó la voz de dios, pero estaba tan excitado con su nueva habilidad que slapeó en el bajo una nevada de notas funky. Y los cielos se sacudieron con el sonido, y los Ángeles corrieron confundidos. (Algunos Ángeles comenzaron a bailar pero esa es otra historia).
Y dios escuchó esto – como se lo iba a perder – y se sintió molesto. Y le dijo al hombre “Mira, si hubiera querido a Jimi Hendrix hubiera creado la guitarra. Pégate a las partes del bajo”.
Y el hombre escuchó la voz de dios, y supo que era mejor no meterse con el, pero ahora había desarrollado una pasión por tocar rápido y agudo. El hombre le quitó los trastes al bajo que dios había creado. Y el hombre deslizó sus dedos a través del cuello fretless y tocó melodías en lo más alto del cuello. Y en su excitación el hombre olvido las ordenes de dios, y tocó una serie de melodías agudas con notas extremadamente rápidas. Y los cielos rockearon con ello, y la tierra se sacudió, rodó y se confundió.
Ahora la ira de dios era verdaderamente grande. Y su voz era como el trueno al tiempo que le hablaba al hombre.
Y le dijo “Ya estuvo bueno, no has obedecido mi palabra, así que ahora creare un saxofón soprano que podrá tocar tan alto como jamás lo has imaginado”.
“y desde el caos traeré la batería. Y ellos podrán tocar tanta notas que la cabeza te dolerá, y haré que siempre te tengas que parar junto al baterista”.
“¿crees que suenas fuerte? Pues crearé un snack de marshall para que tus oídos sangren. Y enviare a la tierra otros instrumentos, y ellos serán capaces de tocar mas fuerte y mas rápido que el bajo”.
“y por el resto de los días del hombre, tu maldición será esta; que todos los demás músicos verán en ti, el bajista, las notas graves. Y si tocas demasiado agudo o rápido todos los demás músicos dirán “wow” pero en realidad lo odiaran. Y te dirán que estas listo para tu carrera solista, y buscaran otros bajistas para sus bandas. Y por el resto de tus días si quieres tocar tus faroleras cosas tendrás que deslizarte entre ellos como un ladrón en la noche”.
“y si finalmente logras tocar un solo, todos dejaran el escenario e Irán a la barra por un trago”.
Y así fue
Tony Levin